El Castillo, nuevamente experiencia de exportación

El equipo directivo de El Castillo Hotel y Fábrega Organizational Center ofreció en Buenos Aires un seminario sobre su experiencia entrepreneur ante estudiantes del EMBA internacional de la escuela de negocios Rutgers, de New Jersey.

Durante dos horas, Adriana y Fabián Fábrega expusieron sus experiencias personales como estudiantes primero y, más tarde, como entrepreneurs. Relataron el proceso por el cual compraron un hotel semiabandonado en las sierras de Córdoba en 2001, lo pusieron en valor en medio de una de las peores crisis económicas de la Argentina, sin créditos y sin ayudas de ningún tipo, y logaron poner en marcha un proyecto innovador y único en su especie que logró aumentar sus ingresos el 280% en sólo un año y obtuvo récords en el nivel de satisfacción de sus clientes.Sigue leyendo “El Castillo, nuevamente experiencia de exportación”

Un logo dice más que mil palabras

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Logology, el paraíso del diseño de logos, es el un libro que acaba de publicar la editorial index book. Cuenta con una galería con logotipos realizados por los estudios más jóvenes y creativos del mundo como Qube Konstrukt, Achilles Greminger, Emilkozak ó Itf grafik Design.Sigue leyendo “Un logo dice más que mil palabras”

Nuevo Salón Feudal


Por tecnología, diseño y capacidad, el Salón Feudal es un lugar de vanguardia entre los de su tipo: tiene piso técnico con placas móviles para tener acceso a conexiones eléctricas desde cualquier lugar, siete metros de altura, sistemas de audio, video e iluminación móviles de última generación, capacidad para 500 personas sentadas en disposición de auditorio y espacio libre para organizar desde banquetes hasta exposiciones o livings de trabajo.

“Queremos crecer sin perder de vista la política de reducir el impacto ambiental de nuestras acciones. Por eso el salón tendrá una serie de sistemas operativos ecológicos, como un sistema de climatización que hará recircular el agua de la piscina por tuberías internas; además las aberturas tendrán vidrios dobles con cámara de aire para reducir los cambios climáticos, se podrá utilizar iluminación natural por medio de grandes ventanales cenitales con espejos ópticos que proyectarán luz solar indirecta y el piso será de un material natural a base de aceite de lino”, dijo uno de los directores del hotel que está a cargo del diseño y dirección de la obra, el ingeniero Edgardo Fábrega.

¡FOTOS DE LA OBRA EN EL RESTO DE LA NOTA!
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El Castillo en La Voz del Interior Economía

1175951El sueño del castillo

Mitad hotel señorial, mitad centro de capacitación de nivel universitario para empresas y organizaciones, esta familia recuperó un antiguo establecimiento de Valle Hermoso, persiguiendo un nuevo destino. El caso fue estudiado en Estados Unidos y vale la pena conocerlo.

Despertaron de un largo sueño al emblemático pero también derruido edificio de El Castillo de Valle Hermoso, para comenzar a construir entre esos gruesos muros su propio destino: un establecimiento hotelero especializado en capacitación empresarial. La idea tomó forma en plena crisis de 2002, con toda la familia detrás del proyecto. A la experiencia empresaria de los padres, se sumó el aporte profesional de los tres hermanos Edgardo, Adriana y Fabián Fábrega. Hoy, el caso es objeto de estudio en universidades norteamericanas y una muestra de que no todo ya ha sido hecho.
“Esto es un sueño hecho realidad, así que espero que no sea sólo una etapa de mi vida”, narra Fabián.–¿Pero te ves como hotelero para siempre? –El concepto que nosotros creamos es la mezcla entre una universidad y un hotel. Ése es nuestro producto, así que no se cómo llamar a lo que mis hermanos y yo hacemos. Diría que somos capacitadores que brindamos experiencias de aprendizaje.–¿Por qué decís que incluye el concepto de universidad?

–Siempre hemos estado relacionados con el mundo académico. Mis padres han sido docentes de la Universidad Nacional de Córdoba por muchos años. Y a nosotros nos gusta mucho estudiar…

–El estudio como una actitud de vida.

–Nos gusta aprender y tratar de desarrollar lo intelectual, lo artístico y lo deportivo. Como sabemos que las mejores universidades del mundo ofrecen este desarrollo completo, mente, cuerpo y alma, ofrecemos algo que reúne justamente eso, no una simple estadía.

–Es a la vez una apuesta arriesgada porque si yo solamente quiero descansar y estar en el hotel, me está acotando.

–Yo diría que en el caso de un turista, le estoy ampliando la perspectiva. De cualquier modo, aquí no permitimos una sola noche de alojamiento, cómo mínimo hay que tomar un programa de tres días.

–¿En qué consiste?

–En el alojamiento, una alimentación de alta calidad y una serie de actividades que tienen el formato de un taller o una clase. Aquí, trabajamos con turismo sólo tres meses al año.

–¿Cuáles son?

–Enero, febrero, Pascuas y vacaciones de invierno.

–O sea, atención turistas, si quieren conocer El Castillo es ahora o dentro de un año.

–En esos momentos ofrecemos estos programas con artes plásticas, música, cine, fotografía, literatura o deportes, con clases de natación, vóley, tenis e, incluso, campeonatos de fútbol.

–¿Y hay gente para esto o la tienen que luchar…?

–Entramos en nuestra cuarta temporada turística. Las anteriores estuvimos completos, tomando esa palabra como el 80 por ciento de ocupación que es lo que mandan los manuales de hotelería. En hotelería si uno está al ciento por ciento se considera que hay una falla de gestión con tarifas depreciadas.

–¿Y el resto del año qué sucede?

–Estamos abiertos para empresas, les ofrecemos capacitación ejecutiva, según un programa que cubre sus necesidades. Personalmente, dictamos esos programas. Nuestro producto es un programa de capacitación, no hotelería simplemente.

–Sorprendente por lo complejo del negocio.

–Incluso, la factura que damos no dice hotelería o alojamiento, sino programa de capacitación. El alojamiento, la gastronomía y el esparcimiento son elementos que se suman a la experiencia de aprendizaje.

–Una factura muy buena para justificar gastos (risas).

–Cuando una empresa capacita a su personal cubre todos esos costos.

–¿De qué mente salió ese concepto o acaso es copia de algún lado?

–En 2002 acá estaba la gran crisis y Edgardo y yo vivíamos en Nueva York. Éramos investigadores académicos para el Estado y hacíamos el posgrado. Mi hermana Adriana estaba aquí trabajando y estudiando, junto con mis padres.

–Unos allá y otros acá, digamos.

–Claro, estábamos separados, cosa que no nos gusta porque somos una familia chica, pero muy unida. Queríamos volver a encontrarnos e, incluso, superar la depresión tremenda que generaba la crisis. Ahí dijimos, creemos un producto que nos reúna y nos haga sentir bien.

–Una actividad que a uno lo sostenga económica y emocionalmente.

–Exacto. Yo quería tener una universidad, mi padre apuntaba a un hotel, mis dos hermanos estaban al medio. Las dos cosas son complicadas. Una universidad requiere un cuerpo docente calificado, currícula, etcétera. Y un hotel también demanda una red de ventas muy grande, conexiones e, incluso, estar en un corredor diferente a este.

–Con movimiento de cierto nivel económico.

–Esta región es una de las más bellas que hemos conocido a nivel mundial, pero tiene un descuido de décadas que la ha perjudicado. Entonces, dijimos: creemos algo que las empresas necesiten. Somos empresarios, sabíamos que iba a tener demanda, pero no hicimos una investigación de mercado. Sigue leyendo “El Castillo en La Voz del Interior Economía”

El Castillo en La Nación Economía & Negocios

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Hicieron todo lo contrario a lo que indican los manuales de management . No tenían plan de negocios; no sabían nada del negocio que empezaban y cambiaron de idea varias veces a lo largo del camino.

Los hermanos Fábrega, Edgardo (de 31 años), Fabián (30) y Adriana (28), junto con sus padres, Susana y Raúl, a pocos días de la crisis de 2001, compraron un casco de estancia semiderruido, de 1870, y lo convirtieron en un hotel único en el Valle de Punilla cordobés, que no ofrece mero alojamiento, sino programas culturales para aprender a tocar la batería, estudiar pintura contemporánea o hacer talleres de literatura para grandes y chicos, además de planes de capacitación para ejecutivos y empresas.Sigue leyendo “El Castillo en La Nación Economía & Negocios”