Rompecabezas de vegetación nativa

Pensando en formas creativas para presentar árboles nativos de Córdoba, se nos ocurrió diseñar un rompecabezas.

Así creamos “fichas de vegetación” para el algarrobo blanco (Prosopis alba), el espinillo (Acacia caven), el Cina-Cina (Parkinsonia aculeata), el chañar (Geoffroea decorticans). A estos árboles los acompañamos con arbustos y herbáceas que, aunque no son todas esencialmente nativas, generan ecosistemas sorprendentes: la lavanda (Lavandula dentata), la salvia micro y greggi (Salvia microphylla y Salvia greggii), y la peperina (Minthostachys verticillata) -¡qué sería de Córdoba sin su peperina!

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Fotografía & Danza

La fotografía y la danza son expresiones artísticas inspiradoras.

Por eso en El Castillo encontrarás exposiciones de obras, talleres de fotografía, y Retiros de Danza con grandes maestros.

Les comparto mi producción fotográfica de la talentosa bailarina Guadalupe Merlo en El Castillo.

-Fabián G. Fábrega

En el siguiente enlace verás el resto de la galería: https://www.elcastillohotel.com.ar/fotografia-y-danza

Los árboles de mi vida

Las palmeras son mi niñez. Crecí en una casona de principios de siglos, donde mucho antes alguien plantó tres palmeras de las canarias. Con sus doce o trece metros, esas tres palmeras eran los seres más altos del universo. Eran la aventura. Una de ellas era la selva, gracias a la espesísima enredadera que la cubría enteramente desde los pies al cielo. Otra era el parque, por el gusto a limón del tallo finitísimo de las florcitas muy pequeñas color rosa que la rodeaban. Y la otra era el peligro: ¡sus ramas secas se estrellaban en el suelo sin avisar! Supe después que, además de la aventura, eran la amistad. Esa amistad que ayuda. Porque vi que en las plazas usaban sus larguísimas ramas para barrer. ¡Qué fuertes eran esos barrenderos para manejar semejantes escobas! Y valientes, ¡porque había que animarse a acercarse a esas púas! Hace poco volví a visitar mi casona natal, y los dos retoñitos que recordaba de hace veinte años, ahora son unas hermosas palmeras que crecen, lenta pero confiadamente, junto a sus progenitoras.

Las palmeras de mi casa natal

El plátano es mi adolescencia. En Villa Mercedes las veredas eran anchas. Rotas y anchas. El otoño, frío y seco y casi todo horrible, tenía una sola ventaja: caminar por las veredas y hundirme en las montañas de hojas secas de los plátanos. La primavera, soleada, menos seca y casi toda linda, tenía una sola desventaja: caminar por las veredas y llenarme los ojos y la nariz de esas pelusitas de las bolitas de los plátanos. El invierno era tan frio que los plátanos parecían las únicas estructuras cálidas de la ciudad. Y el verano tan soleado que los plátanos parecían las únicas estructuras frescas. Creo que los desacuerdos propios de mi adolescencia, como creerme muy adulto a veces y muy niño otras veces, coincide con el plátano, tan protector a veces cuando con sus ramas convertía calles en túneles, y tan egoísta otras veces cuando decidía quedar pelado o tirar pelusitas.

Hojas de plátanos

El algarrobo es el árbol de mi adultez. Tal vez sea porque es el árbol preferido de mi madre, en una etapa de la vida en la que yo empiezo a conocer sobre vegetación. Mi madre me cuenta de su admiración por el porte, la belleza y el carisma del algarrobo, y al mismo tiempo me explica su conmoción por la fragilidad del árbol frente a la soledad o frente a la abundancia de agua que él nunca pide. Yo uno las palabras metafóricas de mi madre con las palabras denotativas de mis profesores y aprendo a amar al algarrobo. Y amando al algarrobo aprendo a unir muchos aprendizajes de la vida.

Mom's Dreamed Tree

-Fabián G. Fábrega

Pequeñas empresas: heroínas del mundo

“Una pequeña empresa no tiene por qué convertirse en mediana empresa y luego en gran empresa con el paso del tiempo. Puede, pero no tiene ningún deber de hacerlo.” –dije, hace unas semanas, invitado a dar una charla universitaria.

“No puedo estar más de acuerdo con vos” –me dijo, en el mismo evento, otra persona. Y agregó: “si alguien prefiere no asumir el riesgo de crecer, y prefiere mantener un estilo de vida relajado con su emprendimiento pequeño, no tiene nada de malo”.

¿Gestionar una empresa pequeña es preferir un estilo de vida sin riesgos y relajado? ¡Ay, ay ay!

Las PyME (pequeñas y medianas empresas) conforman el 99% de las empresas en Latinoamérica y dan trabajo a mucho más de la mitad de la fuerza laboral. Sin embargo, reciben menos del 5% del crédito disponible, enfrentan un sistema impositivo extraordinariamente desproporcionado en su contra, y tienen una probabilidad de supervivencia mínima, entre el vendaval de obstáculos que deben sortear.

¿Por qué semejante desvalorización hacia las PyME? ¿Por qué semejante idolatría al crecimiento?

Parafraseando una frase que nuestro amigo Michael Pirson publicó en facebook, a su vez parafraseando a Edward Abbey, un ejemplo de ente que desea crecer sólo por crecer es la célula cancerígena (“Growth for the sake of growth is the ideology of the cancer cell”).

Nosotros, mientras tanto, seguiremos admirando y acompañando a las verdaderas heroínas de la economía mundial.

-Fabián G. Fábrega

Optimizar el consumo, respetando lo existente y cuidando la salud

Mi hermano Edgardo creó el sistema energético con que hoy gestiona El Castillo basado en ese paradigma: optimizar el consumo, respetando lo existente y cuidando la salud.

Para ello, combina energías de las redes y energías propias, con equipos muy antiguos y otros muy modernos, y así logra récords de eficiencia: El Castillo consume 1/3 de lo que consumiría gestionado de forma convencional.

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“No se trata sólo de la eficiencia energética del edificio, sino también de la cultura organizacional, es decir, cómo utilizamos la energía en nuestra vida cotidiana” —dice Edgardo. “¿Pero podemos trasladar las prácticas del Castillo a cualquier hogar? —le pregunto. “¡Claro que sí!” —me responde. Las claves: ser muy creativo, tener una visión holística e integral, medir los consumos, pensar las ubicaciones y usos de los ambientes, conocer el tipo de construcción… Claro, mi hermano siempre hace que todo parezca sencillo pero, cuando lo veo trabajar, pienso que por sobre todas las cosas ¡hay que saber mucho, como él!

El siguiente es un resumen gráfico de lo que Edgardo considera cada vez que analiza un sistema energético (y lo que debemos considerar para analizar nuestros hogares):

Energía Ed utn 2019.001

Ayer lo acompañé a la Universidad Tecnológica Nacional Córdoba, donde, invitado por la misma universidad y la organización sin fines de lucro Green Drinks, dio una maravillosa charla. ¡Cuánta admiración siento por mi hermano!

-Fabián G. Fábrega

Edgardo Fábrega en UTN Cba
Ing. Edgardo Fábrega en UTN Cba

Sangre nueva para innovar. ¿Y la sangre vieja?

Este mes me invitaron a disertar en eventos organizados por distintas universidades. Enfoqué mis charlas a la gestión humanista que desarrollamos en El Castillo: la que orienta nuestras ideas hacia el bienestar del ser humano a través de actividades económicas que estén en armonía con la vida y agreguen valor a la sociedad como un todo.

En la práctica, la gestión humanista en El Castillo se percibe a primera vista:

  • nuestro equipo de trabajo come el mismo menú que comen nuestros huéspedes, y en los mismos espacios,
  • nuestro equipo de trabajo ingresa y circula por las mismas puertas y pasillos en que lo hacen nuestros huéspedes,
  • la estructura organizacional es plana (no existen niveles jerárquicos),
  • los miembros de nuestro equipo de trabajo no están etiquetados con nombres ni utilizan uniformes hoteleros tradicionales.

Pero, por sobre todas las cosas, en El Castillo nos tratamos con el mismo respeto y afecto que merecen los lazos de una familia nuclear. Por eso, cuando nos referimos a nuestro equipo de trabajo, solemos decir “nuestra familia extendida”.

¿Cómo contrarrestamos la desventaja de tener un equipo de trabajo tan cerrado? ¿Cómo incorporamos a la sangre nueva, tan necesaria para renovar e innovar? –me preguntaron al final de una de las charlas que di.

Bueno, si por perfeccionista, leal y exigente, nuestro equipo de trabajo se percibe cerrado, entonces que así sea. Pero lo que más me preocupa es el concepto de la juventud o vejez de la sangre, y la relación de esa juventud o vejez con la innovación. ¿Sólo la sangre joven puede innovar? La gestión humanista es una escuela mundial de pensamiento novedosísima. En El Castillo la creó y desarrolló, al más profundo nivel, mi mamá. Ella, en los años 70s discutía con sus profesores y compañeros de ciencias económicas sobre esta visión. La llamaban “romántica” para decirle que “el romanticismo ya había muerto”. En dos semanas mi mamá cumple setenta y un años.

-Fabián G. Fábrega

Susana Obrador trabajando

¡Corré a inscribirte!

Ya comenzamos con las inscripciones para el “5º Retiro de Danza en El Castillo – Febrero 2020”, con los maestros:

  • PALOMA HERRERA en repertorio,
  • MARIO GALIZZI en técnica clásica,
  • CRISTINA GOMEZ COMINI en técnica de puntas, y
  • FABIÁN FÁBREGA en musicalidad.

El Retiro se llevará a cabo los días Viernes 7, Sábado 8 y Domingo 9 de Febrero de 2020.

¡Tocá aquí para ver todos los detalles!